viernes, 20 de junio de 2014

Caminar en zigzag

Ando en el aire,
tropiezo con farolas
No veo los pasos de cebra
me lanzo a la carretera.
Tu tez en mi cabeza,
te veo donde no estás.
Que alguien me lo diga ya:
Parece que estás enferma.
Los nervios no me dejan dormir
Mi madre me ha dicho
que no hay remedio para lo mío
que para ella también fue un hastío:
-Parece que andas enamorada.
Después de cabecear las lámparas,
después de declararme desierta.
Ya no me sale prosa,
ahora sólo escupo malos versos.

martes, 27 de mayo de 2014

Lalalala no me duermo en la oscuridad

Es ansiedad, ¿o sólo dolor de estómago?
Hambre, ¿o sed?
Miedo a dar a luz, ¿o miedo a perderla?
Expectativa alta. Sangre hirviendo.
Duro, fuerte impacto contra el suelo.
Jaula dentro
Y fuera de mí
Voces gritan, ¿o susurran?
Me arañan, ¿o acarician?
Me besan, ¿o me muerden?
El aire que respiro no me llega, quiero más
Correr no sirve ya de nada
Voy en círculos
No hay a dónde ir
No puedo escapar
De aquí, de todo, de mí
Recuerdos, imaginaciones, palabras hirientes
Se me clavan y no me quito la estaca

Que soy de las que todavía sangran.

jueves, 22 de mayo de 2014

Pobres bizarros

Xa non hai sitio para os raros de verdade
Todos queren ser raros, para distinguirse dos demáis 
Non perderse
Na masa gris.
No rostro vis a vis
Os raros de verdade seguen a agocharse
Asemellan ser normais
Pero se lles ve de lonxe
Ainda que o queiran ocultar
A min non me enganan, eu atópoos a todos
E non me queixo cando fan cousas bizarras
Porque se non as fixesen tamén me queixaría
Paradoxa na cabeza
A falta de razón
Escribo merdas a altas horas
Por falta de ganas 
Non fago obra de arte
Non porque non poida
Non quero
Pobres bizarros
Que nin saben o que son
Non son valientes
Senón raros
Cobardes que se illan
Non entenden o que trilla
No seu interior



lunes, 5 de mayo de 2014

"He visto el amor más grande"

“He visto el amor más grande, el que te da una madre” canta Amaral en el Centro de mis ojos.
Es una mujer que arrastra su pasado, los baches la han dejado coja; pero es porque aún no sabe que todavía puede aprender a pisar bien. Los amaneceres y atardeceres le parecen menos resplandecientes  y los días se pasan lentos frente a sus ojos. Incoloros e insípidos, sin la más mínima chispa de vitalidad.

Ve escombros allá dónde mira y su reflejo no le devuelve ya la sonrisa. Pero es porque todavía no sabe que puede patear cada sentimiento polvoriento, por pesado que sea. Es porque no se ha dado cuenta de el reflejo le devolverá lo que ella le brinde. Sigue preocupada por sus defectos, porque no sabe que la perfección no existe (y menos mal).

Fue una niña triste. Sigue siendo inocente, porque nadie le ha preguntado de dónde sacó las fuerzas para caminar sola. Cree que ha perdido mil batallas sin saber que ella es su propia enemiga. Los miedos siguen apareciéndosele en sueños, porque aún no ha aprendido a cazarlos. Cree que no brilla, porque no se ha quitado la niebla de los ojos y las frías gotitas aún le impiden ver cuando brilla el sol o cuando brilla la luna. No sabe que en cielo o a dónde mire ella, todo brilla.

Cree que es tarde para aprender, pero nunca es tarde. Aún no sabe que vivir cada día es aprender algo nuevo, que superar cada miedo le hace crecer el alma, que puede comerse el mundo a cada bocado que da.


Cree que ha hecho poco en esta vida. No sabe que siempre me preguntaré cómo ha podido con todo. Pero lo que de verdad no sabe, es lo que me gusta descubrir cada parte de ella que se ha quedado en mí.

miércoles, 5 de marzo de 2014

La ventana abierta

Cuando siento que quiero escapar, que quiero respirar hondo y cambiar de aires. Simplemente me llega con cerrar los ojos y más de una vez me ha venido la misma imagen a la cabeza:

Una habitación de paredes blancas, alguna que otra foto de días geniales y fiestas, de muecas que hubiese deseado no hacer  en la pared. Una voz tranquila, de esas que tienen un timbre inconfundible, suenan guitarras de fondo y quizás un piano. Todo es suave. Todo fluye en esa habitación. La ventana está abierta y se cuela el viento, y al entrar hace bailar las cortinas claras. Alguien está tras el lento bailoteo de las cortinas, medio desnudo, apoyado en la verja de hierro negro que rodea la pequeña terraza. Mira el paisaje en silencio mientras fuma despacio, saborea cada calada porque no hay prisa, además escruta cada detalle del paisaje que tiene delante de sus ojos, porque le encanta y quiere grabarlo a fuego en su cabeza.

La cama está un poco fría, porque la brisa matinal se ha pegado a las sábanas. Estoy ahí tirada, enredada en la ropa de cama y mirando al techo. Escucho esa agradable música, la brisa y las conversaciones en la calle. Palabras que no entiendo, son como canciones lejanas, porque no entiendo ese idioma, lenguaje de ese sitio que quién demonios sabe cual es. Pero seguro que no se parece en nada a lo que ya he visto, seguro que es de esos sitios que imaginas, que parece que has visto en otra vida o simplemente deseas verlos desde que te alguien te habló de ellos. El ambiente es fresco, pero aún huele a incienso, al café del desayuno y los olores propios de ese país que podría ser cualquiera, con bandera o sin ella.


Podría ser un sueño, un producto de un subconsciente deseoso, un flashforward, un flashback de otra vida o un deja vú. Está en mi cabeza y cuando cierro los ojos a veces se me aparece.



lunes, 20 de enero de 2014

Ley de seguridad contra la ciudadanía

Los que la han ayudado a nacer le llaman Ley orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana, conocida por los ciudadanos como Ley Antiprotesta y yo creo que podría ponerle otro nombre más, uno más apropiado para este anteproyecto. Sería Ley de Seguridad contra la ciudadanía. Los políticos han encontrado una elegante manera de ponerle nombre al intento legal de amordazar a la sociedad española.
Este anteproyecto que pone como causas para el recorte del derecho a manifestarse públicamente, el cambio en la sociedad, la evolución de Internet y las redes sociales. Asusta, sí. La velocidad con la que se difunde una información, la convocación de una manifestación, la información independiente que circula en Internet y el gran alcance que supone. Internet es un contrapoder a los medios convencionales que dependen de las empresas financieras y de quiénes capitanean el gobierno.  Les asusta y entonces lo utilizan como argumento, que genera comportamientos violentos y antisociales. Lo que genera violencia en los ciudadanos es ver cómo se desploma el estado de bienestar y el abuso y corrupción descarados en este país, mientras el vecino de al lado o uno mismo se ha quedado sin techo.
El mismo anteproyecto lo expresa “ el derecho de manifestación se ha ejercido ampliamente en los dos primeros años de esta Legislatura. Nos encontramos en el momento adecuado para impulsar una Ley que permitirá que queden mejor afianzados los derechos y libertades públicos, garantizando mejor la seguridad ciudadana e impidiendo la aparición de conductas ilegales, violentas y vandálicas”. El derecho de manifestación se va a ver menguado, quieren garantizar una supuesta seguridad pública por encima de un derecho que debería ser de libre ejercicio. No estoy apoyando la violencia a la hora de manifestarse, ni mucho menos, pero veo un abuso de estos  comportamientos anecdóticos en las manifestaciones, hacen de la excepción, la regla.
Seguro que les suena la Ley de Orden Público de 1959, que penaba cualquier manifestación no autorizada o que se saliese fuera de los límites permitidos por la autoridad. Parece una ley lógica, que busca preservar el orden, pero todo texto tiene un contexto, y en el del franquismo esta ley fue un arma de represión.
Tal vez debamos preguntarnos, en qué contexto y con qué aplicación se va a dar esta Ley de Protección de la Seguridad ciudadana. Porque yo creo que se va a volver en contra de nuestro derecho y libertad de expresión más que a favor de nuestra seguridad. La seguridad nos la está quitando el propio estado, privatizando la sanidad y la educación, priva a los pobres de la sociedad el tener salud y derecho a una educación pública e igualitaria básica. Deja a sus ciudadanos sin vivienda, sin un empleo que pueda dar a las familias algo que comer. Una familia de Sevilla muere intoxicada por alimentarse con comida caducada porque no tenían más que llevarse a la boca. Esto está pasando en nuestro país y pretenden que cerremos la boca y no seamos violentos.

Violencia le llamo yo al gobierno que les quita la salud, la vivienda y la seguridad a los ciudadanos y encima les priva del derecho a quejarse y a hacer ver que no somos un rebaño de ovejas asustadas a las que pueden trasquilar y dejar desnudas de derechos y dignidad.

martes, 7 de enero de 2014

Los amores de Platón.

Tus lugares mentales.
Déjame entrar.
Me fascinan tus respuestas, hacen que mi mente me parezca deshabitada.
Esos ojos, qué decir.
Esa voz, suena bien hasta un maldecir.
No es mi estilo ponerme así.
Pero tú, así me pones.
Me dejas hablando con frases cortas.
Hablando sola.
Porque hace meses que no te veo y así no puedes escucharme.
Dónde te metes.
No sé si es amor a ti.
Creo que es más bien, el amor a la idea, que de ti tengo.
Concepto de libertad.
Concepto de dulzura.
Concepto de picardía.
Concepto de estar lejos y calarme; como nadie cerca lo hace.
Tú no me conoces.
Ni yo a ti, pero algo creo adivinar.
No recuerdo tu olor.
Pero me envuelve el recuerdo de tu calor.
Tristes amores que no son y que cuando son, dejan de serlo.
Bonitos amores platónicos, que pierden la esencia cuando dejan de serlo.
Retos que cuando parecen alcanzables.
Dejan de interesarme.
Tal vez mejor así.
Tú. Lejos. Ignorante.

Yo. Fría. Deseante.
Nada.

lunes, 6 de enero de 2014

¡Desnúdate!

Creo que deberíamos perder cosas, a veces es bueno. Por ejemplo el miedo a decir: Soy dueña de mis actos.
 Perdamos el miedo a ser dueños de nuestras decisiones. Sabemos , o al menos intuimos que somos capaces de muchas cosas, pero no nos arriesgamos a parecer estúpidos, maleducados o indiscretos. A algunas les dará miedo brillar, a otros les asusta hacer las cosas distintas. Seguro que muchas veces te hiciste alguna de estas preguntas: ¿Por qué no le he dicho lo que siento? ¿Por qué no me he atrevido a subir a cantar al escenario? ¿Por qué no me habré arriesgado con algo más original? ¿Por qué no le he hablado a ese Adonis que iba en el autobús? Etc.
Sólo hay una solución, es mejor quedar mal que quedarse con las ganas, si no lo pensáis así, puede que os importe demasiado lo que piensen, o lo que digan los demás. Y creo que para alcanzar cierta plenitud con uno mismo, lo primero es desnudarse delante de todos y decir: Aquí estoy yo, no hay nada que esconder, no hay nada que reprimir. ¡Practiquemos un poco de exhibicionismo! Ese placer que sientes cuando te quedas en bragas, o sin ellas delante de la gente. Cuando sueltas por esa boquita todo lo que llevabas callando durante tanto tiempo, si es odio o si es una declaración de amor, si es una verdad o un sentimiento, o una reivindicación de tus derechos.

Muchas veces nos dejamos llevar por el pánico, por la sensación de fatalismo que traen consigo las ideas inciertas. Hacer las cosas distintas, implica nuevos resultados, nuevas situaciones, que quizás no sabremos controlar, no podremos predecir, como no podemos predecir nada aunque nos lo parezca a veces.

¿Crees que eres dueño de tu vida?

¿O dejas que el "destino" la domine por ti?

A veces preferimos sentarnos a esperar y que alguien nos traiga los problemas resueltos y las soluciones bien regurgitadas y preestablecidas.
Deseamos a gritos desesperados que nos gobiernen, es más fácil y da menos miedo creer en cosas que ya están colocadas en el mundo desde los tiempos en los que se escuchaba a sabios, matemáticos y filósofos, que inventan teorías para que otros las desmonten después. Pero parece que hemos perdido las ganas de desmontar lo que nos dan por hecho, con el razonamiento pilar de "porque sí o porque no".

Arriesgar, es una palabra que deberíamos practicar todos. Metámosla en nuestra lista de propósitos del 2014, o mejor no, mejor metámosla en una lista que sí vayamos a cumplir, una de deseos o de cosas que hacer hoy. Mejor déjate de escribir listas y arriésgate. ¿Y si llevo un palo? ¿Y si me equivoco?
Es que de eso va, si no caes, no avanzas. Así que equivócate, porque algún día querrás contarle a tus nietos, todos los errores que has cometido.

Es momento de quitarse la ropa y correr desnudos, enseñándolo todo, sin vergüenza, sin que nada nos frene.