miércoles, 3 de octubre de 2012

Corrientes.

Eres la que lleva el timón, la corriente te arrastra a un lado y a otro, ya has caído demasiado y no tienes ganas de volver a ahogarte, déjate llevar, sopla el viento. Pero te gritan desde la orilla que vuelvas, que no te alejes tanto; como cuando te gritaba tu madre si al bañarte el agua te daba por la cintura. La voz grita pero el ruido del mar te impide escuchar, te alejaste tanto que no divisas la orilla y la voz resuena en tu cabeza diciendo lo lejos que te has ido. Pero tú sabes que siempre lo has llevado en tu barco.