martes, 27 de mayo de 2014

Lalalala no me duermo en la oscuridad

Es ansiedad, ¿o sólo dolor de estómago?
Hambre, ¿o sed?
Miedo a dar a luz, ¿o miedo a perderla?
Expectativa alta. Sangre hirviendo.
Duro, fuerte impacto contra el suelo.
Jaula dentro
Y fuera de mí
Voces gritan, ¿o susurran?
Me arañan, ¿o acarician?
Me besan, ¿o me muerden?
El aire que respiro no me llega, quiero más
Correr no sirve ya de nada
Voy en círculos
No hay a dónde ir
No puedo escapar
De aquí, de todo, de mí
Recuerdos, imaginaciones, palabras hirientes
Se me clavan y no me quito la estaca

Que soy de las que todavía sangran.

jueves, 22 de mayo de 2014

Pobres bizarros

Xa non hai sitio para os raros de verdade
Todos queren ser raros, para distinguirse dos demáis 
Non perderse
Na masa gris.
No rostro vis a vis
Os raros de verdade seguen a agocharse
Asemellan ser normais
Pero se lles ve de lonxe
Ainda que o queiran ocultar
A min non me enganan, eu atópoos a todos
E non me queixo cando fan cousas bizarras
Porque se non as fixesen tamén me queixaría
Paradoxa na cabeza
A falta de razón
Escribo merdas a altas horas
Por falta de ganas 
Non fago obra de arte
Non porque non poida
Non quero
Pobres bizarros
Que nin saben o que son
Non son valientes
Senón raros
Cobardes que se illan
Non entenden o que trilla
No seu interior



lunes, 5 de mayo de 2014

"He visto el amor más grande"

“He visto el amor más grande, el que te da una madre” canta Amaral en el Centro de mis ojos.
Es una mujer que arrastra su pasado, los baches la han dejado coja; pero es porque aún no sabe que todavía puede aprender a pisar bien. Los amaneceres y atardeceres le parecen menos resplandecientes  y los días se pasan lentos frente a sus ojos. Incoloros e insípidos, sin la más mínima chispa de vitalidad.

Ve escombros allá dónde mira y su reflejo no le devuelve ya la sonrisa. Pero es porque todavía no sabe que puede patear cada sentimiento polvoriento, por pesado que sea. Es porque no se ha dado cuenta de el reflejo le devolverá lo que ella le brinde. Sigue preocupada por sus defectos, porque no sabe que la perfección no existe (y menos mal).

Fue una niña triste. Sigue siendo inocente, porque nadie le ha preguntado de dónde sacó las fuerzas para caminar sola. Cree que ha perdido mil batallas sin saber que ella es su propia enemiga. Los miedos siguen apareciéndosele en sueños, porque aún no ha aprendido a cazarlos. Cree que no brilla, porque no se ha quitado la niebla de los ojos y las frías gotitas aún le impiden ver cuando brilla el sol o cuando brilla la luna. No sabe que en cielo o a dónde mire ella, todo brilla.

Cree que es tarde para aprender, pero nunca es tarde. Aún no sabe que vivir cada día es aprender algo nuevo, que superar cada miedo le hace crecer el alma, que puede comerse el mundo a cada bocado que da.


Cree que ha hecho poco en esta vida. No sabe que siempre me preguntaré cómo ha podido con todo. Pero lo que de verdad no sabe, es lo que me gusta descubrir cada parte de ella que se ha quedado en mí.