Los que la han ayudado a nacer le llaman Ley orgánica de
Protección de la Seguridad Ciudadana, conocida por los ciudadanos como Ley
Antiprotesta y yo creo que podría ponerle otro nombre más, uno más apropiado para
este anteproyecto. Sería Ley de Seguridad
contra la ciudadanía. Los políticos han encontrado una elegante manera de
ponerle nombre al intento legal de amordazar a la sociedad española.
Este anteproyecto que pone como causas para el recorte del
derecho a manifestarse públicamente, el cambio en la sociedad, la evolución de
Internet y las redes sociales. Asusta, sí. La velocidad con la que se difunde
una información, la convocación de una manifestación, la información
independiente que circula en Internet y el gran alcance que supone. Internet es
un contrapoder a los medios convencionales que dependen de las empresas financieras
y de quiénes capitanean el gobierno. Les
asusta y entonces lo utilizan como argumento, que genera comportamientos
violentos y antisociales. Lo que genera violencia en los ciudadanos es ver cómo
se desploma el estado de bienestar y el abuso y corrupción descarados en este
país, mientras el vecino de al lado o uno mismo se ha quedado sin techo.
El mismo anteproyecto lo expresa “ el derecho de
manifestación se ha ejercido ampliamente en los dos primeros años de esta
Legislatura. Nos encontramos en el momento adecuado para impulsar una Ley que
permitirá que queden mejor afianzados los derechos y libertades públicos,
garantizando mejor la seguridad ciudadana e impidiendo la aparición de
conductas ilegales, violentas y vandálicas”. El derecho de manifestación se va
a ver menguado, quieren garantizar una supuesta seguridad pública por encima de
un derecho que debería ser de libre ejercicio. No estoy apoyando la violencia a
la hora de manifestarse, ni mucho menos, pero veo un abuso de estos comportamientos anecdóticos en las
manifestaciones, hacen de la excepción, la regla.
Seguro que les suena la Ley de Orden Público de 1959, que
penaba cualquier manifestación no autorizada o que se saliese fuera de los
límites permitidos por la autoridad. Parece una ley lógica, que busca preservar
el orden, pero todo texto tiene un contexto, y en el del franquismo esta ley
fue un arma de represión.
Tal vez debamos preguntarnos, en qué contexto y con qué
aplicación se va a dar esta Ley de Protección de la Seguridad ciudadana. Porque
yo creo que se va a volver en contra de nuestro derecho y libertad de expresión
más que a favor de nuestra seguridad. La seguridad nos la está quitando el
propio estado, privatizando la sanidad y la educación, priva a los pobres de la
sociedad el tener salud y derecho a una educación pública e igualitaria básica.
Deja a sus ciudadanos sin vivienda, sin un empleo que pueda dar a las familias
algo que comer. Una familia de Sevilla muere intoxicada por alimentarse con
comida caducada porque no tenían más que llevarse a la boca. Esto está pasando
en nuestro país y pretenden que cerremos la boca y no seamos violentos.

