lunes, 6 de enero de 2014

¡Desnúdate!

Creo que deberíamos perder cosas, a veces es bueno. Por ejemplo el miedo a decir: Soy dueña de mis actos.
 Perdamos el miedo a ser dueños de nuestras decisiones. Sabemos , o al menos intuimos que somos capaces de muchas cosas, pero no nos arriesgamos a parecer estúpidos, maleducados o indiscretos. A algunas les dará miedo brillar, a otros les asusta hacer las cosas distintas. Seguro que muchas veces te hiciste alguna de estas preguntas: ¿Por qué no le he dicho lo que siento? ¿Por qué no me he atrevido a subir a cantar al escenario? ¿Por qué no me habré arriesgado con algo más original? ¿Por qué no le he hablado a ese Adonis que iba en el autobús? Etc.
Sólo hay una solución, es mejor quedar mal que quedarse con las ganas, si no lo pensáis así, puede que os importe demasiado lo que piensen, o lo que digan los demás. Y creo que para alcanzar cierta plenitud con uno mismo, lo primero es desnudarse delante de todos y decir: Aquí estoy yo, no hay nada que esconder, no hay nada que reprimir. ¡Practiquemos un poco de exhibicionismo! Ese placer que sientes cuando te quedas en bragas, o sin ellas delante de la gente. Cuando sueltas por esa boquita todo lo que llevabas callando durante tanto tiempo, si es odio o si es una declaración de amor, si es una verdad o un sentimiento, o una reivindicación de tus derechos.

Muchas veces nos dejamos llevar por el pánico, por la sensación de fatalismo que traen consigo las ideas inciertas. Hacer las cosas distintas, implica nuevos resultados, nuevas situaciones, que quizás no sabremos controlar, no podremos predecir, como no podemos predecir nada aunque nos lo parezca a veces.

¿Crees que eres dueño de tu vida?

¿O dejas que el "destino" la domine por ti?

A veces preferimos sentarnos a esperar y que alguien nos traiga los problemas resueltos y las soluciones bien regurgitadas y preestablecidas.
Deseamos a gritos desesperados que nos gobiernen, es más fácil y da menos miedo creer en cosas que ya están colocadas en el mundo desde los tiempos en los que se escuchaba a sabios, matemáticos y filósofos, que inventan teorías para que otros las desmonten después. Pero parece que hemos perdido las ganas de desmontar lo que nos dan por hecho, con el razonamiento pilar de "porque sí o porque no".

Arriesgar, es una palabra que deberíamos practicar todos. Metámosla en nuestra lista de propósitos del 2014, o mejor no, mejor metámosla en una lista que sí vayamos a cumplir, una de deseos o de cosas que hacer hoy. Mejor déjate de escribir listas y arriésgate. ¿Y si llevo un palo? ¿Y si me equivoco?
Es que de eso va, si no caes, no avanzas. Así que equivócate, porque algún día querrás contarle a tus nietos, todos los errores que has cometido.

Es momento de quitarse la ropa y correr desnudos, enseñándolo todo, sin vergüenza, sin que nada nos frene.














No hay comentarios:

Publicar un comentario