miércoles, 3 de octubre de 2012
Corrientes.
Eres la que lleva el timón, la corriente te arrastra a un lado y a otro, ya has caído demasiado y no tienes ganas de volver a ahogarte, déjate llevar, sopla el viento. Pero te gritan desde la orilla que vuelvas, que no te alejes tanto; como cuando te gritaba tu madre si al bañarte el agua te daba por la cintura. La voz grita pero el ruido del mar te impide escuchar, te alejaste tanto que no divisas la orilla y la voz resuena en tu cabeza diciendo lo lejos que te has ido.
Pero tú sabes que siempre lo has llevado en tu barco.
jueves, 30 de agosto de 2012
Vidas reales.
¿No sois de esas personas que van por la calle escuchando música, y se creen que están en un videoclip? ¿Qué siempre soñasteis con escribir una novela sobre vuestra vida? Porque la vida es la mejor novela, no hay mejores historias que en una vida real, de un personaje real, y no por eso sin aventuras que contar, una persona de esas con las que te cruzas por la calle, de esas que insultas en la carretera, una persona que saludas o ignoras, una vida entera.
Creo que las mejores historias son las que fueron ciertas, las vidas reales de una persona, pueden ser historias terribles y maravillosas a la vez y siempre me transmiten una enseñanza, me siento identificada con esas historias y me hace reflexionar sobre mi propia vida.
martes, 28 de agosto de 2012
Con el pie izquierdo.
No. No me rebelo con venganzas ni manipulaciones, con mentiras.
No me rebelo manifestándome a gritos ni quejándome por todo, yo me rebelo creando, en silencio y con mucho sentimiento, como lo hago todo, a veces en silencio, pero otras veces o alzas la voz o te vistes de rabia.
Es muy difícil hacer siempre lo correcto, sobre todo si sufres con ello, es difícil pero siento que debe ser así, duele mucho, pero por lo menos peleas por lo que crees, aunque parezca que todo está en mi contra, sé que la vida es así, injusta a veces y muy amable otras, pero hay que ser más fuerte que los problemas y mi estilo no es rendirme, así que a seguir caminando contra el viento.
martes, 10 de julio de 2012
Para que nos despierten felices.
Me gustas cuando dices tonterías,
cuando metes la pata, cuando mientes,
cuando te vas de compras con tu madre
y llego tarde al cine por tu culpa.
Me gustas más cuando es mi cumpleaños
y me cubres de besos y de tartas,
o cuando eres feliz y se te nota,
o cuando eres genial con una frase
que lo resume todo, o cuando ríes
(tu risa es una ducha en el infierno),
o cuando me perdonas un olvido.
Pero aún me gustas más, tanto que casi
no puedo resistir lo que me gustas,
cuando, llena de vida, te despiertas
y lo primero que haces es decirme:
«Tengo un hambre feroz esta mañana.
Voy a empezar contigo el desayuno».
Luis Alberto de Cuenca.
lunes, 2 de julio de 2012
Oniria.
Es como caminar sobre un cable suspendido en el aire, miras hacia abajo y sólo ves abismo. Caminas sobre el cable entre una niebla espesa, que apenas te permite ver donde pisan tus pies, es como una pesadilla que a veces me visita y que ya es parte de mí. Odio a esa acróbata que se pierde en su niebla, y que se acoraza en ella,inestable,encima de un cable y que una simple brisa la arroja al abismo.
sábado, 16 de junio de 2012
martes, 12 de junio de 2012
viernes, 27 de abril de 2012
viernes, 6 de abril de 2012
Con mis miles de defectos y mis miles de virtudes, con mis miedos, mis inseguridades, mi torpeza para expresar lo que siento y con mi habilidad para olvidarlo todo. Con mis grandes errores, con mi fe en la gente, con mis momentos melancólicos y con mis malos días, con mis lágrimas y mi escandalosa risa, con mis pasiones y mi odio, con mi amor por la verdad y mi habilidad para sufrir por los demás, con mi egoísmo y mis depresiones.
Me quiero con mis sueños frustrados, con los talentos que desperdicié y los logros que guardo, con mis ganas de comerme el mundo y de superarme cada día, con mi mal humor y con mi veneno cuando me enfado, con mis vicios y carencias, con mi inmoralidad e inmadurez madura, con los pensamientos que jamás saldrán de mi cabeza. Con mis majaderías y mi valor para arriesgarlo todo, con mi miedo a perder y mi gusto por lo salvaje, por lo libre, con mi la necesidad de perderme conmigo misma, con mis luchas internas y mis dudas sobre mí misma.
Porque si no te quieres, ¿Quién lo va a hacer?
Me quiero con mis sueños frustrados, con los talentos que desperdicié y los logros que guardo, con mis ganas de comerme el mundo y de superarme cada día, con mi mal humor y con mi veneno cuando me enfado, con mis vicios y carencias, con mi inmoralidad e inmadurez madura, con los pensamientos que jamás saldrán de mi cabeza. Con mis majaderías y mi valor para arriesgarlo todo, con mi miedo a perder y mi gusto por lo salvaje, por lo libre, con mi la necesidad de perderme conmigo misma, con mis luchas internas y mis dudas sobre mí misma.
Porque si no te quieres, ¿Quién lo va a hacer?
viernes, 10 de febrero de 2012
Desengaños
Dímelo tú, este desengaño en la amistad, esta impotencia ante el mareo de la vida, éste orgullo que junto al odio, invaden mis pensamientos y me sumen en la tristeza. Dímelo tú, pero yo creo que a esto le llaman madurar. Si no fuera porque en el camino encontré la magia hubiera querido vivir para siempre en mi mundo, lo cierto es que a veces hago un viaje corto, con billete de ida y vuelta, para simplemente recordar lo que un día fui capaz de imaginar.
martes, 17 de enero de 2012
Orquídeas
Ay amor, parece que fue ayer cuando cogiste mi mano, me guiabas lentamente ,hasta apoyar mi nerviosa y helada espalda. Podía ver en tu sonrisa lo que iba a pasar. Por fin.
Te acercaste a mí. Muy despacio. Cada vez sentía más cerca tu respiración. Por fin. Tus labios rozaron los míos. Se conocían poco a poco, tímidos y dulces. Comenzaron a dialogar en silencio, a inundarse en palabras mudas y cariñosas. Ay amor, mis brazos necesitaban rodearte, pegarte a mí. Lentamente. Hasta que se embriagaron de tu calor como dos alcóholicos de caricias. Los ojos no querían despertar, veían más estando cerrados, no necesitaban ver. Por fin. Llegó el mometo que mis sentidos tanto deseaban.
Te acercaste a mí. Muy despacio. Cada vez sentía más cerca tu respiración. Por fin. Tus labios rozaron los míos. Se conocían poco a poco, tímidos y dulces. Comenzaron a dialogar en silencio, a inundarse en palabras mudas y cariñosas. Ay amor, mis brazos necesitaban rodearte, pegarte a mí. Lentamente. Hasta que se embriagaron de tu calor como dos alcóholicos de caricias. Los ojos no querían despertar, veían más estando cerrados, no necesitaban ver. Por fin. Llegó el mometo que mis sentidos tanto deseaban.
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