martes, 17 de enero de 2012

Orquídeas

Ay amor, parece que fue ayer cuando cogiste mi mano, me guiabas lentamente ,hasta apoyar mi nerviosa y helada espalda. Podía ver en tu sonrisa lo que iba a pasar. Por fin.
Te acercaste a mí. Muy despacio. Cada vez sentía más cerca tu respiración. Por fin. Tus labios rozaron los míos. Se conocían poco a poco, tímidos y dulces. Comenzaron a dialogar en silencio, a inundarse en palabras mudas y cariñosas. Ay amor, mis brazos necesitaban rodearte, pegarte a mí. Lentamente. Hasta que se embriagaron de tu calor como dos alcóholicos de caricias. Los ojos no querían despertar, veían más estando cerrados, no necesitaban ver. Por fin. Llegó el mometo que mis sentidos tanto deseaban.

No hay comentarios:

Publicar un comentario